ServiceSpace

“ServiceSpace es una organización dirigida exclusivamente por voluntarios. Aprovechamos la tecnología para alentar a las personas de todo el mundo a hacer pequeños actos de servicio. Nuestro objetivo es encender la generosidad fundamental en nosotros mismos y en los demás, creando una transformación tanto interna como externa.

ServiceSpace fue concebido por voluntarios, fue construido por voluntarios y está dirigido por voluntarios, todo para el beneficio de los voluntarios. Nuestros proyectos van desde un servicio diario de noticias positivas, a un portal de actos de bondad, a un restaurante de economía del regalo. Independientemente del esfuerzo, actuamos en conjunto para crear oportunidades de servicio entre nosotros y para apoyarnos mutuamente en los viajes de servicio.

En septiembre de 2011, cambiamos formalmente nuestro nombre de CharityFocus a ServiceSpace. Fundado en 1999, ServiceSpace se inició originalmente para ayudar a las organizaciones sin fines de lucro con servicios técnicos. En los últimos doce años, la organización se ha convertido en un paraguas para muchos proyectos impulsados ​​por la generosidad. Por lo tanto, hemos ampliado nuestros servicios, desde centrarse solo en ayudar a organizaciones benéficas, hasta alentar a la gente común a contribuir de manera significativa con el mundo que los rodea. Como su nombre indica, nuestra nueva plataforma ampliada de ServiceSpace permite a las personas mantenerse conectadas con otras personas interesadas en el servicio, participar en las oportunidades de servicio a través de cualquiera de nuestra docena de proyectos, organizar su propio evento de servicio local utilizando nuestras herramientas y mantenerse conectados con contenido inspirador. Sobre todo, creemos en la generosidad inherente de los demás y apuntamos a encender ese espíritu de servicio. A través de nuestros pequeños actos colectivos, esperamos transformarnos a nosotros mismos y al mundo.”

 

Nuestro modelo

Mantenemos estos tres principios firmes dentro de nuestra organización:

Ser voluntari@s.

ServiceSpace fue fundado por voluntarios y es administrado por voluntarios. No hay personal asalariado, ni oficina, ni instalaciones centrales. Todos los programas de ServiceSpace son concebidos, diseñados, implementados y administrados por personas que desinteresadamente dedican su tiempo para que otros puedan beneficiarse de esos servicios.

Con base en doce años de nuestra experiencia con una infraestructura administrada por voluntarios, hemos desarrollado un proceso simplificado que estructura los proyectos de manera distribuida y descentralizada. Esto permite que más voluntarios brinden pequeños períodos de tiempo y aún brinden servicios de alta calidad al receptor final.

Ser conducido por voluntarios también nos permite autoorganizarnos orgánicamente. En lugar de jerarquías y planes de negocios prefabricados, nuestra infraestructura de voluntarios es dinámica, de bajo costo y abierta a cambios radicales. Todo se basa en las relaciones y la presencia, y eso crea un contexto poderoso para SER el cambio.

Continuamos sorprendidos de lo que las personas inspiradas y dedicadas pueden hacer. Margaret Mead dijo con elocuencia: “Nunca dudes que un pequeño grupo de ciudadanos reflexivos y comprometidos puede cambiar el mundo, de hecho, es lo único que lo hace”. No podríamos estar más de acuerdo.

Servir con lo que tenemos.

Hemos elegido un camino ligeramente diferente que la mayoría de las organizaciones, y optamos por no centrarnos en la recaudación de fondos, subvenciones u otras fuentes de ingresos; por ejemplo, ninguno de nuestros sitios web contiene ningún anuncio. Todos los servicios que se distribuyen son dotados sin ningún costo. Por lo tanto, servimos con el apoyo y los recursos que surgen orgánicamente cuando las personas se sienten realmente conmovidas para dar.

Los proyectos de ServiceSpace están construidos dentro de un sistema de economía del regalo, un sistema económico en el cual los bienes y servicios se dan libremente, en lugar de intercambiarse. En una economía de mercado tradicional, la riqueza se incrementa mediante el ahorro. En una economía de regalos, el dar conduce a un aumento: un aumento en las conexiones y la fortaleza de la relación.

Nuestros servicios se brindan libremente, sin pedir nada a cambio. En lugar de la escasez y el miedo a un futuro incierto, nuestro segundo principio nos enraíza en la abundancia y la confianza. Nos hemos dado cuenta de que con el tiempo, si sirves con intenciones puras, las tazas de gratitud de la gente se desbordan. No dan para satisfacer una necesidad, dan como expresión de su propia solidaridad y alegría. Estos regalos genuinos, sin importar cuán pequeños o grandes sean, nos sostienen.

Concentrarse en lo pequeño.

Nuestro intento es hacer “pequeños actos con gran amor”. Como dice nuestro lema: ” Cambiate a ti mismo, cambia el mundo“. Si comenzamos teniendo un objetivo para cambiar el mundo, podríamos habernos sentido un poco decepcionados con nuestras habilidades; Cuando comenzamos con nosotros mismos, notamos que las ondas que nos rodean continúan creciendo y, a medida que más personas intentan hacer pequeños actos, tenemos todo el potencial para cambiar el mundo.

Así como cada fragmento de un holograma contiene información del todo, sentimos que prestar atención al proceso, al momento presente, nos da mucha información para convertirnos en instrumentos de un cambio sistémico más grande.

Así es como ServiceSpace hace que las cosas sucedan. Pero, esencialmente, el motor que impulsa a la organización es la inspiración, pura y simple. Aprendemos los unos de los otros, nos estimulamos unos a otros, nos ayudamos unos a otros y con frecuencia nos sorprendemos mutuamente. Claro, nos conmueven las palabras y las vidas de grandes hombres y mujeres como Gandhi, Martin Luther King y la Madre Teresa; pero los ejemplos establecidos por nuestros colegas de ServiceSpace – héroes cotidianos – son las verdaderas fuerzas que sustentan nuestros proyectos.

 

http://www.servicespace.org

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