Karma Kitchen

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Cocina con Karma, globalmente conocido como Karma Kitchen es un experimento glocal (global y local) que pretende generar un espacio de práctica de la generosidad a través de la sencilla acción de preparar comidas para otros.

Por una parte, los experimentos de Karma Kitchen ofrecen una experiencia culinaria en la que no puedes pagar por tu comida. En Karma Kitchen la cuenta al final de tu comida siempre es 0. Alguien que ha venido antes que tu ha pagado por tu comida, y ahora tú eres libre de mantener esa cadena de generosidad funcionando y permitir que con tu aportación voluntaria alguien que viene después de ti pueda disfrutar de la misma experiencia. Karma Kitchen es un experimento colectivo que se crea con la generosidad de muchos. Aquí algunas historias de uno de los últimos experimentos en Burgos 🙂 

Karma Kitchen es más una experiencia que un concepto, pero a continuación os presentamos algunos de los pilares conceptuales que sostienen el espacio 🙂

De transacción a confianza

Muchas de nuestras interacciones en la sociedad se basan en la transacción. Cuando pides una comida en un restaurante, la suposición subyacente es que recibes lo que quieres y eres capaz de pagar. Sentarse para una comida en la casa de un amigo es una experiencia totalmente diferente. Y esa es la diferencia que queremos crear con Karmakitchen. Cuando haces un regalo, el “cuánto” te devuelven ya no es relevante, y eso puede ser algo muy poderoso. Cuando desaparece la expectativa de “devolver”, algo cambia para ambos el que da y el que recibe. Eso es lo que mueve a la gente a hacer cosas en Karma Kitchen que no harían en el contexto de un restaurante normal. Karmakitchen proporciona un espacio para que florezcan expresiones únicas de la generosidad de la gente.

De escasez a abundancia

Cuando pensamos en nuestros recursos limitados y finitos llegamos a ser posesivos con nuestro tiempo y nuestros diversos “regalos”. Cuando operamos desde un espacio de generosidad y pensamos que es ilimitada, entonces dejamos de proteger con recelo nuestros recursos,  nuestros propios intereses, y nuestras acciones empiezan a surgir de un sentido de la abundancia. Como voluntarios en KarmaKitchen no tenemos ninguna intención oculta. No estamos aquí para “obtener” nada, ni para convencer de nada a nadie, sino para dar incondicionalmente de la manera que sepamos, y para practicar el recibir con humildad lo que la experiencia de karmakitchen pueda generar cada semana. Encontrar maneras hábiles de alejarse de nuestro ego y expresar nuestra generosidad en todas y cada una de las situaciones es de lo que trata el experimento de KarmaKitchen.

De aislamiento a comunidad

Cada interacción que tenemos en nuestra vida nos da la oportunidad de conectarnos con otra persona a un nivel más profundo. Cuando caminamos con la intención de ser generosos esa intención nos impulsa más allá de los confines de nuestra propia vida y nos conecta de diversas maneras con personas de muy diversa índole. En KarmaKitchen, la belleza de estas interacciones cobra vida de diferentes maneras, como en la mesa de la comunidad, en la que cualquiera se puede sentar a comer y charlar con desconocid@s. O en el hecho de que cada semana personas desconocidas se unan para ser voluntarios como parte de un equipo único que se ensambla y se disuelve cada semana, formando equipos únicos y especiales cada vez.

Y todo esto ocurre sin la carga de la expectativa de por medio. Como dijo uno de los huéspedes: “El hecho de que esta comida se me ofreciera como un regalo, me hizo pensar sobre el origen de estos alimentos, y sobre todas las manos que habían ayudado a cocinarlos. En lugar de preguntarme si lo que había comido valía realmente lo que había pagado, me desperté a la interconexión de nuestras vidas.”

Un par de reflexiones más sobre la naturaleza del experimento:

La diferencia entre gratis y el “regalo”

Hay una diferencia sutil pero importante entre algo entregado de forma gratuita, y algo ofrecido en el espíritu del regalo. Un regalo celebra interconexión y relación. Es un simple gesto de gratitud y reconocimiento. En Karmakitchen no se trata de dar comida. Se trata de compartir una experiencia de generosidad que tiene el potencial de transformar tanto al que da como al que recibe.

Siendo el cambio

Siempre que se sirve incondicionalmente, sin importar el contexto, tiene un efecto dominó,  en nuestra propia vida y en las de aquell@s con l@s que estamos en contacto. El restaurante nos ofrece la oportunidad de cultivar la generosidad momento a momento, usando acciones, palabras y pensamientos. En realidad, cada momento de nuestra vidas ofrece oportunidades pero no siempre somos conscientes de ello. Aquí tenemos la oportunidad de cultivar de manera consciente esa capacidad mediante el simple acto de servir una comida.

Como facilitadores del espacio, cuanto más conscientes seamos sobre oportunidades para la generosidad y amabilidad en nuestras propias vidas, cuanto más cultivemos ese espíritu permanente de servicio a los demás, más entenderemos y sentiremos la esencia de KarmaKitchen.

Otra cosa a recordar en los primeros días es que incluso si el restaurante no está lleno por el momento, tienes la oportunidad real para conectar a un nivel más profundo con cada persona que entra en él, ya sea un invitado o un voluntario. Cuando el restaurante se llena, en cierta medida, se pierde el lujo de ser capaz de pasar tiempo con cada persona. ¡Así que saca partido de ese lujo durante las primeras semanas!

www.karmakitchen.org

PREGUNTAS HABITUALES

¿Quién paga por mi comida en Karma Kitchen?

En Karma Kitchen tu comida ha sido pagada por alguien que ha venido antes que tú. Como es un regalo anónimo, no puedes pagarles, pero puedes mantener la cadena de generosidad haciendo una contribución que permitirá que otros comensales experimenten la misma amabilidad. Es este círculo de dar el que permite que Karma Kitchen siga funcionando.

¿Quién gestiona Karma Kitchen?

Karma Kitchen es gestionado por un grupo dinámico de voluntari@s que se juntan todas las semanas en el restaurante para practicar la generosidad con el simple acto de servir comidas. Entre ellos hay profesoras, artistas, doctores, estudiantes, abuelos, ingenieras y activistas: la gente suele volver para servir, pero el equipo nunca es el mismo. Formalmente, Karma Kitchen es un proyecto de Service Space, una organización sin ánimo de lucro que genera y apoya pequeñas expresiones de servicio social.

¿Cuál es el sistema de precios de Karma Kitchen?

En este momento, Karma Kitchen es capaz de sostenerse a través de las contribuciones anónimas de los comensales. El dinero extra que se recibe se utiliza para apoyar a toda una amalgama de proyectos de economía del regalo/generosidad que trabajan por el Bien Común. Muchos de los productos que veis en la Mesa Amable son posibles gracias a estos proyectos.

¿Cómo puedo involucrarme?

Hacer voluntariado en Karma Kitchen es una manera genial de involucrarse. Añade tu nombre a la lista de la entrada y te mandaremos más información. Comparte tu experiencia como invitado con amig@s y familia que creas van a resonar con el concepto; nos encantaría servirles también. En esencia, Karma Kitchen es una plataforma para expresar generosidad, así que si tienes cualquier idea relacionada que quieras compartir con nosotras, por favor, habla con los voluntarios.

¿Qué es la economía del regalo/gift economy?

En una economía del regalo, los bienes y servicios fluyen sin ataduras: es un sistema económico dónde la circulación de regalos dentro de la comunidad conlleva un incremento de las conexiones y la fuerza de las relaciones; en un contexto como este, el acaparamiento y el egoísmo disminuyen la riqueza. En esencia, la economía del regalo significa una transición cultural de consumir a contribuir, de transacción a confianza, de escasez a abundancia, y de aislamiento a comunidad.

En Burgos en Cosas de Comer, C/Concepción 4, Burgos

¿Quieres crear tu propio Karma Kitchen?

¡Contacta con nosotr@s!

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