Zen del tiro con arco

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por James Clear.

En la década de 1920, un profesor alemán llamado Eugen Herrigel se mudó a Japón y comenzó a entrenarse en el arte marcial del tiro con arco, con un legendario arquero llamado Awa Kenzo. Kenzo estaba convencido de que los principiantes deberían dominar los fundamentos del tiro con arco antes de intentar disparar a un objetivo real, y llevó este método al extremo. Durante los primeros cuatro años de su entrenamiento, a Herrigel solo se le permitió disparar a un rollo de paja a siete pies (30,48 cms) de distancia.

Cuando Herrigel se quejó del ritmo increíblemente lento, su maestro respondió: “¡El camino hacia la meta no debe medirse! ¿Qué importancia tienen las semanas, meses, años?

Cuando finalmente se le permitió disparar a objetivos más distantes, el desempeño de Herrigel fue pésimo. Las flechas salieron disparadas y él se desanimó más con cada disparo rebelde. Durante una sesión particularmente humillante, Herrigel declaró que su problema debía ser la mala puntería.

 Kenzo, sin embargo, miró a su alumno y respondió que no era cómo apuntaba, sino cómo abordaba la tarea lo que determinaba el resultado. Frustrado con esta respuesta, Herrigel soltó: “Entonces deberías poder acertar con los ojos vendados”.

Esa noche, Kenzo llevó a Herrigel a la sala de práctica, con el objetivo oculto en la oscuridad. Acomodándose en su posición de disparo, Kenzo apretó la cuerda del arco y lanzó la primera flecha hacia la oscuridad. Diana. Lanzó otra. Diana nuevamente.

La conciencia completa del cuerpo y la mente en relación con el objetivo se conoce como ‘zanshin’. Traducido literalmente, zanshin significa “la mente sin residuo”. En otras palabras, la mente se centró por completo en la acción.

Vivimos en un mundo obsesionado con los resultados. Al igual que Herrigel, tenemos una tendencia a poner gran énfasis en si la flecha alcanza o no el objetivo. Sin embargo, si ponemos esa intensidad, enfoque y sinceridad en el proceso, dónde colocamos nuestros pies, cómo sostenemos el arco, cómo respiramos durante el lanzamiento de la flecha, entonces dar en la diana es simplemente un efecto secundario.

Preguntas semilla para la reflexión: ¿Cómo te relacionas con la noción de comprometerte con el proceso en lugar de obsesionarte con el resultado? ¿Puedes compartir una experiencia personal de un momento en que te abriste al proceso en lugar de medir el camino hacia la meta? ¿Qué te ayuda a no distraerte con los resultados y a mantenerte comprometid@ con el proceso?

James Clear es autor, emprendedor y fotógrafo. El extracto anterior está tomado de este blog. Más sobre Eugene Herrigel en ‘Zen en el arte del tiro con arco’ (también disponible en PDF).

 🙏

 

Traducido por nuestra querida voluntaria María Ayala. Este texto se leerá durante la semana en más de 100 círculos awakin por todo el mundo :). Más textos para reflexión aquí. LOVE!

 

 

 

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